DISCURSO POLITICO. LA INSEGURIDAD
Me encuentro feliz de estar hoy acá con ustedes y poder compartir este gran momento, donde el propósito es poder cambiar nuestra manera de vivir.
A veces me pregunto si vivimos en casas o refugios, si en verdad vivimos o sobrevivimos ya que es doloroso despertar en las mañanas y observar el televisor donde lo único que veo es un país lleno de maldad y delincuencia, y veo mas allá de eso y pienso que si en verdad estamos dispuestos a vivir en casas blindadas y esto solo porque un día una bala perdida nos puede matar.
Ya no somos comunidades, somos pequeñas islas, condominios seguros que se han convertido en nuestras cárceles, colonias donde la sangre corre día con día y sin razón alguna. Es triste observar que hace mucho tiempo podíamos platicar con nuestro vecino y ahora la vía mas segura para poder entablar una conversación es el celular y solo porque alguien nos robo la libertad y la seguridad.
Vivimos pidiéndole a Dios que nada le pase a nuestras familias en el diario vivir, y es un alivio ver que todos regresen a casa sanos y salvos.
En verdad la inseguridad ha matado una estrofa de nuestro bello himno nacional que dice “antes muerto que esclavo serás”, y ante esta situación como no ser esclavo de la inseguridad de cada día, si hasta el olor del aire fresco hemos olvidado por que ya ni un paseo tranquilo podemos dar. Vivimos en una prisión rodante ya que ni bajar el vidrio de nuestro carro podemos hacer y vivimos en una prisión sin barrotes pero si con restricciones.
Es lamentable saber que la firma de la paz solo está en un papel y en unas monedas, quizás el conflicto armado desapareció, pero el miedo y la intranquilidad que se vive día a día aun está latente.
Hoy por hoy nuestros líderes actuales nos han fallado, han traicionado a nuestra bella Guatemala, la han dejado a merced de aquellos que dicen llamarse hombres, pero hombre no es aquel que goza del sufrimiento humano.
Quiero aprovechar este momento para recordar que los problemas de seguridad ciudadana están dentro de los factores que contribuyen al empobrecimiento y deterioro de la calidad de vida del país. Cuando los medios de comunicación nos informan de un acontecimiento violento, resulta imposible no reconocer que dichos actos nos reprimen y nos inhiben nuestro libre desarrollo, impiden desarrollar nuestras actividades comerciales con confianza y tranquilidad, al extremo que tenemos que colocar barrotes y poner soldados en nuestros negocios para advertir y ahuyentar a los delincuentes.
Vale la pena mencionar que la inseguridad tiene un origen con múltiples facetas, la mayoría de origen local y de origen foráneo siendo este el narcotráfico.
Es lamentable saber que al día de hoy 1 de cada 10 jóvenes en capacidad de trabajar no lo encuentran, a los otros nueve solo les queda emigrar del país o involucrarse en maras o pandillas, ya que las estadísticas indican que entre El Salvador, Honduras y Guatemala estas llegan casi a un cuarto de millón de jóvenes.
Menciono el desempleo como un punto crítico debido a que está comprobado que un país con pleno empleo los indicies de inseguridad disminuyen.
Proponemos un gobierno que sea ejemplo de honradez, orden, austeridad y disciplina, así mismo un organismo judicial que aplique la ley correctamente y una policía que tenga el respeto de la población ya que actualmente estos tres organismos están totalmente desprestigiados.
Creo que los corruptos y delincuentes de todo tipo deben ser castigados en cárceles seguras que los priven de cualquier beneficio y de esta manera puedan sentir el peso de la ley.
Promoveré la inversión extranjera, que generara empleo y desarrollo al país, lo cual permitirá disminuir los índices de violencia.
Por otro lado cumpliremos nuestros propósitos aunque los recursos económicos se hayan agotado. Ejerceremos el poder hasta que comprendan que desde hoy comienza la lucha para combatir la inseguridad y poder lograr así una nueva Guatemala.
Las soluciones que se brindarán son integrales y no pertenecen a un partido pertenecen a una nación, ya basta de desintegración socioeconómica, debemos de buscar el bien común, una solución que abrace a todas las personas que han sido víctimas de esta situación.
Personalmente creo que con acciones de este tipo, podemos sembrar semillas de esperanza, semillas que nos muestren, que la inseguridad no es una forma de vida, la inseguridad es un fenómeno que se puede combatir y derrotar sacándola de nuestra estructura social.
Como dijo Demóstenes: “Las oportunidades pequeñas son el principio de los grandes logros”
Hoy me atrevo a decir que la seguridad llegará nuevamente a nuestra vida, que el miedo desaparecerá, porque he tomado la decisión de combatir y no solo combatir si no de desaparecer la delincuencia que es una parásito de nuestra sociedad y que los justos mantenemos, por tal motivo yo declaro que tendremos un país, seguro y sin miedos y sobre todo lleno de paz. Gracias
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